Lejos de los estadios y de Arabia Saudí, el negocio que Cristiano Ronaldo levanta ahora tiene forma de nave industrial en una aldea del norte de Portugal.
Karen García había conseguido trabajo de empleada doméstica. Tenía 32 años y cuatro hijos.
Ocurrió en Santiago del Estero. Luego del femicidio, el hombre, que se desempeñaba como changarín, buscó refugio en casa de su madre y su primo lo convenció de entregarse.